Perú: De la ciudad mas antigua a la más gastronómica de América

BLOG DE PERÚ PARTE 3

Luego de varias semanas por la cordillera peruana, hicimos una breve visita a la costa del pacifico. Varias personas nos preguntaron por qué no recorrimos la costa peruana: la verdad es que un poco fue para evitar problemas de inseguridad (sobre todo en la parte norte del país, en los que ya son muchos los viajeros que conocemos que fueron robados o asaltados). Y hay otro motivo. Perú tiene muchísimo para ofrecer: sitios arqueológicos, civilizaciones antiguas, bellezas paisajisticas tanto en la cierra como en la selva. Pero con lo que respecta a la costa, no es particularmente bonita. La mayoría de los viajeros que recorrieron la costa peruana fue para practicar surf.

Pero esta breve visita a la costa fue específicamente para conocer Caral, la civilización más antigua de América y la segunda más antigua de la Tierra, ya que data de hace 5.000 años (3000-1800 antes de Cristo), simultáneamente a las civilizaciones de Mesopotamia, Egipto, India y China, y logró un alto desarrollo.

Caral - Adonde vamois
Caral – Adonde vamois

Todavía en proceso de exploración, estas ruinas impactan por su importancia y técnicas modernas para su época. Sin duda vale la pena visitarlas a pesar del último tramo de ripio.

Es posible que nos hayan notado un poco inquietos en nuestros últimos relatos, quedándonos poco tiempo en cada sitio. La simple razón es que en Lima íbamos a recibir visitas: la madre de Luli. Sí, Estela iba a pasar tres agitadas semanas con nosotros. Teníamos un itinerario armado para aprovechar su tiempo al máximo. Queríamos recorrer algo de la costa, montañas, amazonia, y por su puesto: el famoso Machu Pichu y su valle sagrado. Cada vez que recibimos visitas, tenemos una fecha pactada para encontrarnos en determinado lugar. Es por esto que el tiempo se convierte en nuestro peor enemigo. Pero aún así: amamos que nos vengan a visitar! 😀

A comernos Lima!

Y llegamos a la capital gastronómica de Sudamérica! Cada vez más reconocida a nivel internacional, estábamos muy ansiosos por probar la famosa gastronomía de Lima. En los últimos años, ha crecido muchísimo la variedad de restaurantes de alta cocina peruana, sumado a los clásicos lugares populares donde comen los locales. Un paraíso para los foodies.

Por lejos, donde más dinero gastamos en comida en todo el viaje. Una inversión para nuestros estómagos. Nos dimos el lujo de visitar restaurantes de alta gama y precio. Nos llovían sugerencias de donde comer, por lo que los 10 días que pasamos en la capital no fueron suficientes

“Vayan a comer al puerto del Zorrillo, que tal mercado está buenísimo, que en tal restaurant pidan las ostras, que la leche de tigre de tal lado, que el sanguche de chicharrón “Del Chinito”, que la comida nikkei (fusión con lo japonés).” Cuantas opciones!!!

Un capitulo aparte merece el ceviche. El plato estrella del país, replicado en toda latinoamerica pero que acá es único. No es simplemente trozos de pescado fresco con limón, algún chile, cebolla y cilantro. En Perú, es un plato llenador y muy armonioso: algo dulce, algo picante, algo crocante pero sobre todo fresco y muy “lácteo”. La famosa leche de tigre que tiene este plato acá explota de sabor. 

Otros platos a destacar: anticuchos de corazón (brochettes condimentados y al carbón), ají de gallina (guiso de pollo desmenuzado), papas a la huancaína (salsa espesa), lomo saltado (wok con arroz y fritas), arroz chaufa (arroz chino), carne en adobo (en salsa de ají panca), rocoto relleno (ají picante con relleno de picadillo), cuy asado (si, el pobre cobayo), cerdo al palo (a la estaca), chicharrón (cerdo frito en su propia grasa). Y, por último,  Frutas exquisitas como la lúcuma y chirimoya, que son parte del TOP 3 de frutas de Martín.

No podemos decir lo mismo del resto de Perú, donde la comida se vuelve más estándar. Es por eso que México nos sigue pareciendo el mejor país para comer!

Además de comer, nos la pasamos caminando y conociendo esta interesante ciudad junto a nuestra nueva compañera temporal de viaje. Hemos recorrido cada rincón de su centro histórico, sus iglesias y edificios coloniales. Cabe remarcar los balcones de madera tan típicos, con sus diferentes significados. Sus iglesias no se encuentran muy mantenidas y eso les da un toque de magia. Recomendamos tomar la visita guiada en la iglesia de San Francisco con su museo de catacumbas, donde se pueden ver miles de huesos humanos enterrados y aprender la curiosa historia del convento.

blog perú lima

Barranco, el barrio bohemio

Lo que antes era una zona de quintas, se ha convertido en el barrio más bonito y bohemio de la ciudad. Ideal para pasear tanto de día como de noche. Sin duda, mucho más atractivo que Miraflores, el barrio más turístico. Tuvimos la suerte de poder parar con el Camper en la costanera de Barranco, con vista al mar y unos alrededores de encanto. Aquí dejábamos estacionado el Camper, mientras recorríamos la ciudad a pata y con transporte público. El tráfico de Lima y lo MAL que se conduce en esta ciudad nos incentivaron a NO movernos en nuestro propio vehículo.

 

En familia

Además de la visita de Estela, nos reencontramos con Lili, una limeña que habíamos conocido años atrás en otro viaje. Con muy buena onda y voluntad, nos llevó a recorrer más allá de las zonas turísticas. Incluso nos permitió dejar el camper por unas noches en su cuadra. También nos dejamos mimar por sus adorables padres, que nos cocinaron el cuy más exquisito que hemos probado (conejito de indias o cobayo), tan típico de los países andinos. 

blog perú lima

Los museos de Lima

Estela no se quería perder los museos que tanto le habían recomendado: el Museo Larco y el Museo del Oro. Ambos privados y alejados de los barrios turísticos, pero que valen la pena ser visitados. Los museos se parecen en cuanto a su contenido, pero presentan ciertas diferencias. El Larco es mucho más pequeño y basado en la cultura prehispánica peruana con una inusual “galería erótica”. Por otro lado, el de Oro tiene una colección de objetos metálicos pero además cuenta con una cantidad infinita de objetos militares que datan desde la época medieval hasta la actualidad (algunos de la dictadura militar argentina!).

Partiendo hacia el sur

Con el estómago pidiéndonos un respiro, decidimos dejar la capital de Perú.

Luego de una rápida y decepcionante visita a las Ruinas de Pachacamac, sitio de mucha importancia en su tiempo pero de poco atractivo turístico, continuamos hacia el sur. Pasamos por Pisco, ciudad donde pensamos que nos embriagaríamos con Pisco pero…no había. En cambio, nos encontramos con nuestros amigos rusos, Alejandra y Klemente, que estaban haciendo un curso prolongado de KiteSurf.

Ruinas Pachacamac

Paracas: mar y desiertos con mucha fauna

Una vez en Paracas, nos introdujimos en su Parque Nacional, un inmenso desierto con mar que nos hizo acordar a la Guajira colombiana. Pasamos dos noches en el medio de la nada, a metros del mar. Uno de los paisajes más espléndidos de Perú e ideal para wildcamping.

La primer noche fue en Playa “La mina”, con un atardecer sobre el desierto. Solos, sin civilización próxima ni instalaciones cercanas. Estela pudo vivir lo que es estar en la soledad de la naturaleza.

Al día siguiente, manejamos largo rato por un ripio arenoso por el desierto hasta la playa “Mendieta”, donde decidimos estacionarnos para pasar la noche. Pasamos el rato mirando el mar chocando constantemente contra las rocas mientras el sol se ponía sobre el mar, típica escena del pacífico. 

Por último, volvimos a la civilización para visitar el Parque Nacional pero desde un punto de vista más turístico. Tomamos la excursión en lancha a las “Islas Ballestas“, donde se puede observar el “Candelario”, geoglifo de grandes dimensiones sobre una colina arenosa.

Numerosas hipótesis se barajan sobre su origen y significado:

  • Aviso a la proximidad de las líneas de Nazca.
  • Representación religiosa.
  • Símbolo mágico.
  • Imagen del árbol de la vida.
  • Representación de la constelación de la Cruz del Sur.
  • Un signo ritual vinculado con los sacrificios humanos practicados en la Isla Blanca, hacia donde apunta el eje principal del geoglifo y donde se hallaron cadáveres de jóvenes mujeres decapitadas.
  • Símbolo de la masonería, realizado por José de San Martín y sus soldados en el marco de las guerras de independencia peruana.

Ademas, pudimos ver lobos marinos tomando sol sobre rocas erosionadas por el viento y el agua. Algunos simpáticos pingüinos también se dejaron observar. Pero lo más particular de estas islas es el excremento. Sí, las aves de ahí hacen la caca más cara del mundo que suele ser exportada a todo el mundo como el fertilizante natural más eficiente hasta la fecha. 

El candelario, figura prehistanica o simbolo de la mesoneria sanmartiniana?

Nos gustó tanto esta zona, que nos hubiéramos quedado unos días más. Pero queríamos que Estela aprovechara al máximo sus vacaciones. Las Lineas de Nazca, la amazonia, Cusco y Machipicchu nos estaban esperando!

No te pierdas el video resumen!

Esperamos que les haya gustado el Blog de Perú parte 3! En los próximos posts se vienen los mayores atractivos del Perú!

Leave a Reply