Huascarán, la “mini patagonia” del Perú y capital del trekking

Blog de Perú parte 2

Cuantas fotos de otros viajeros habíamos visto de lagos turquesas y picos nevados. San Martín de los andes? Torres del Paine? No, eran de Perú. Específicamente del Parque Nacional Huascarán, ubicado en lo que se denomina la Cordillera Blanca. Pero debíamos llegar hasta ahí, y en Perú, cada trayecto es un desafío. 

Cañón del Pato

Con muchas ansias por lo que se venía, dejamos Cajamarca rumbo a la costa (Trujillo-Chimbote) para luego retomar a la montaña por la cinemática ruta del Cañón del Pato. De esta manera evitábamos una gran zona de caminos de montaña en mal estado. 

Fue en este cañón donde nos dimos cuenta que de lo que más estábamos disfrutando en Perú era de manejar. Tan solo unos días atrás, habíamos quedado enloquecidos con el camino de montaña que comunicaba Leymebamba con Cajamarca. Y ahora nos encontrábamos rodeados de un paisaje que nos transportaba al escenario donde transcurre el famoso dibujito animado “El coyote y el correcaminos”. El Cañón del Pato impacta por sus colores amarillos, anaranjados, y demás tonalidades. Lo curioso es que es una ex ruta ferroviaria por lo cual uno va pasando por un sin fin de túneles, puentes y curvas. Algunos tramos resultaron bastante desafiantes para nuestro camper, especialmente cuando aparecía un camión de frente, ya que varios sectores del camino constaban de una sola vía. 

Por suerte llegamos sanos y a salvo a la ciudad de Caraz. No muy atractiva pero funcional para comprar provisiones ante los días de camping y montaña que se avecindaban. Decidimos auto malcriarnos yendo a Guadalupe, un camping pago para overlanders. Este lugar fue probablemente, el camping mejor puesto y preparado de los que paramos en nuestro viaje. Baños de categoría hotel 4*, internet super rápido, electricidad in situ y unos alrededores bellísimos. Todo esto por tan sólo 12 dólares la noche. 

Laguna Parón

Antes de las grandes caminatas, decidimos aclimatarnos yendo en nuestro camper hasta la Laguna Parón, con acceso vehicular hasta su propia orilla. Una decisión un poco cuestionable luego de la travesía de 4 horas de ripio, piedra, subidas y bajadas, curvas y contracurvas cerradas interminables para hacer TAN SOLO 32km. Sí, 4 HORAS para hacer 32 km. Sin duda, el camino más tedioso de todo el viaje

Otra vez nos acompañaron nuestro amigos Sandra y Gustavo en su combi La Catalina. Arribamos más tarde de lo que teníamos previsto, pero pudimos llegar a admirar el increíble color de la laguna y los picos de la montaña de fondo antes de que se vaya el sol. Mucho té de coca y comida de cuchara nos esperaban para pasar nuestra primera noche a 4155 metros de altura

Al día siguiente, hicimos la caminata hasta el mirador, a no más de 150 metros más arriba. Ritmo calmo, respiración lenta y mucha agua, fueron claves para llegar a la cima. Una vez allí, había que ir esquivando y trepando piedras para obtener la mejor vista. Sin duda, un paraíso. 

Lamentablemente otras caminatas más largas estaban bloqueadas por el alto nivel del agua de la laguna. Pasamos un par de días tranquilos, cocinando y charlando junto a otros viajeros, siempre con una vista maravillosa. 

Nuestro video de Laguna 69

Advertencia…

El haber visitado la laguna Parón con nuestra camioneta y Camper fue una decisión polémica. No nos arrepentimos: el haber pasado una silenciosa noche allí y dos días en un lugar de ensueño  no tiene precio. Pero debemos advertirle a cualquier persona que esté considerando ir con su vehículo que el camino hasta allá fue de TERROR. Hay bastantes posibilidades de que se te dañe la camioneta, además de la cantidad de tiempo que se pierde, tanto en la ida como en la vuelta. Tengan en cuenta esto, y no dejen de considerar tomar la excursión hasta la Laguna Parón. Mejor que otro ponga el vehículo.

Laguna 69: trekking-Perú-Huascarán

Ya “aclimatados” a la altura, dejamos Parón. Otras lagunas nos estaban esperando. Pasamos rápidamente por Caraz a almorzar algo rápido y manejamos hasta casi la entrada al Parque Nacional Huascarán.  Decimos “casi” porque la entrada al parque no es económica, y te la cobran por día. Motivo por el que optamos por pasar la noche en un container de cerveza artesanal que se encuentra a pocos kilómetros de la entrada. Nos recibieron con amabilidad y con rica cerveza. 

La caminata a la Laguna 69 es muy demandante, larga, y famosa entre los turistas amantes del senderismo. Por estos motivos, se recomienda empezar lo más temprano posible, antes de que comiencen a llegar las múltiples combis llenas de extranjeros aventureros.

Saben que si en algo NO somos buenos es madrugando. Pero nuestra pasión por la aventura y los trekking logran milagros. Arrancamos super temprano, y tras pagar la entrada del parque, manejamos hasta la zona de camping-estacionamiento. Desayunamos huevos, café y pan para luego emprender la caminata hasta la entrada del sendero. El inconveniente fue que nos costó encontrar la entrada, y nos terminamos pasando como 2km cuesta arriba. Todo el tiempo que habíamos ganado por empezar temprano lo perdimos al habernos perdido. Comenzamos el trekking rodeados de europeos y gringos.

La caminata hasta Laguna 69 es jo-di-da. Más para los que estamos un poco fuera de estado! Además, la altura hace de las suyas. Nos llevó todo el día ir y volver. Recomendamos llevar al menos 3 litros de agua, muchos snacks calóricos como chocolate o barritas, y algo para el almuerzo frente a la laguna. Se suele llegar a la cima justo para la hora de comer. Guarden energías para la última parte que es, sin duda, la peor. 

Una vez en la cima…

Contemplar los mágicos colores de la laguna y los diferentes picos nevados hacen que todo el esfuerzo haya valido la pena. Y como si fuera poco, una cascada fina pero interminable desemboca sobre la laguna. La postal perfecta, un cansancio placentero y la alegría de haberlo conseguido aunque todavía falte el regreso.

Volver hasta el Camper se nos hizo eterno, las piernas ya no querían saber más nada. Por suerte, afuera del parque estaba el container de cerveza artesanal esperándonos. Los guardaparque también estaban allí: charla de fútbol, rock argentino, y a dormir.

Un corto temblor nos despertó por la noche. Tardamos unos segundos en darnos cuenta que estábamos presenciando un terremoto. No nos encontrábamos muy bien ubicados para una sacudida: en un costado teníamos una colina de piedras, y del otro lado abismo. Martín salió rápidamente a ver si corríamos peligro, pero no. Terminó siendo un susto y una anécdota para nosotros. Pero pérdidas materiales para el noreste de Perú.

Punta Olímpica: camino al túnel más alto del mundo

Era hora de irnos a Huaraz, ciudad relativamente grande para la zona. Estacionamos en la calle, donde se sitúa un hostel para extranjeros.  Volvimos a tener WiFi y ducha para recuperarnos de la caminata. Pero no nos quedaríamos quietos por mucho tiempo. 

Tomamos el Camper y nos fuimos hasta Punta Olímpica, un maravilloso camino perfectamente asfaltado. Recorrimos una de las partes más lindas de la Cordillera Blanca, rodeados de glaciares colgantes. Fue un camino de ida y vuelta. Atravesamos el túnel más alto del mundo, pero la lluvia y el cielo gris que nos recibió del otro lado del túnel, nos hizo dar la vuelta rumbo hacia el sol. 

Camino a los glaciares colgantes

Glaciar Pastoruri: una belleza en retroceso

Al día siguiente nos fuimos al Glaciar Pastoruri, conocido como “la ruta del cambio climático”, ya que aquí se evidencia el retroceso progresivo de los hielos, especialmente en el área del glaciar. Muy bien señalado, uno se puede pasear por las pasarelas y ver hasta donde se extendía el glaciar años atrás. Nos llenó de tristeza ser testigos de que algo tan lindo está desapareciendo, o mejor dicho: lo estamos haciendo desaparecer.

 

El camino fue muy lindo pero en malas condiiones
Algunas curvas nos esperaban….
Un glaciar en retroceso
Puya Raimondi, la planta autoctona de este paisaje

Laguna Churup: trekking-Perú-Huascarán

Nuestra última caminata por esta zona sería Laguna Churup. Manejar hasta el comienzo del trekking fue maravilloso gracias al reciente camino asfaltado hasta el estacionamiento. 

Esta caminata también fue muy demandante, casi tanto como la 69. Pero lo bueno es que nos resultó completamente diferente. Los cambios de paisajes y relieves nos acompañaron a lo largo del sendero. Y que decir de la adrenalina que sentimos! En un momento, hasta hay que escalar unas rocas agarrándose de sogas. No apto para miedosos o fóbicos a las alturas. Para Martín: uno de los mejores trekking de su vida. El color de la laguna Churup es indescriptible. No somos capaces de decir cual es su color. Solo podemos decir que nos quedamos enloquecidos con toda esta “Mini patagonia peruana”, la joyita oculta de Perú. 

Esperamos que hayan disfrutado de Huascarán, la “Mini-Patagonia” del Perú, la capital del trekking. No se pierdan nuestras próximas aventuras por el país incaico…

Resumen en vídeo

Nos despedimos con el vídeo que hicimos de esta región. Que lo disfrutes!

One Reply to “Huascarán, la “mini patagonia” del Perú y capital del trekking”

  1. Suena a esfuerzo físico tremendo a más de 4000 m de altura… Me encanta verlo desde el blog…

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