Viajes - Nicaragua

Nicaragua: ciudad colonial lindisima, isla volcánica y playa de despedida

Blog de Nicaragua: parte 2

Visitamos Granada,  la ciudad colonial de Nicaragua por excelencia, cuyo origen del nombre hace referencia a la homónima ciudad natal de la reina Isabel “La Católica”. Sí, otra ciudad colonial! No nos cansamos de ellas, cada una con su encanto, sus colores y su historia. Recorrimos el museo del chocolate, cuyos precios son excesivamente caros, pero su tour y degustación son gratuitos. Hacía tiempo que no comíamos un brownie tan delicioso! También visitamos el museo del Ex Convento San Francisco con la historia de Granada y sus costumbres. Por suerte, durante esas noches pudimos dejar el Camper en el estacionamiento de la Cruz Roja, cuya ubicación es bastante céntrica.

Arriba, edificaciones de epoca al pie del volcàn.
Abajo: En el Museo San Francisco, Luli y las puertas tìpicas.

Y no esperamos a Panamá para subir al Camper a un ferry. Decidimos cruzarlo a la isla de Ometepe, con los nervios que esto implicó: estacionarlo dentro de un espacio reducido, que luego un desconocido ubique su vehículo a milímetros del nuestro. Como sufrimos el tambaleo del Camper al compás de las olas. Por suerte no sufrió ningún golpe. Para variar, no estábamos solos: nuestros amigos de Eslovaquia siempre presentes, Mike y Geneva decidieron acompañarnos, y más una familia de polacos que habíamos conocido unos días atrás.

Llegando a la Isla de Ometepe. El primer viaje del Camper en ferry

La isla tiene la particularidad de estar rodeada por el lago Nicaragua y tener dos volcanes (uno activo). En un ambiente relajado, los turistas disfrutan de caminatas en la naturaleza y playas salvajes con vista a los volcanes. Nos pusimos de acuerdo con todo el “team” para visitar la Cascada “San Ramón”. En la entrada nos explicaron que nos podíamos acercar haciendo un trayecto en auto, para luego caminar por una hora más hasta la cascada. Pero el acceso con nuestro Camper era riesgoso por la gran cantidad de ramas bajas. Fue entonces cuando los eslovacos y los polacos reordenaron sus camionetas para hacernos entrar a las dos parejas restantes con campers altos. A nosotros nos tocó la parte más divertida: Luli acostada en una cama, y Martín parado, agarrado de la parte trasera del auto. Al rato estábamos frente a la cascada que, si bien no tenía mucha agua, nos pareció un bello lugar para almorzar. De regreso, una familia de monos capuccinos trepaban arboles encima nuestro.

Esa noche la pasamos en una playa junto al lago Nicaragua. Extrema tranquilidad, ardiente atardecer, aguas refrescantes y sin sal, volcán al alcance de los ojos y excelente compañía: fue uno de esos lugares en los que no envidiamos ni por un segundo al mejor de los hoteles cinco estrellas. Luli e Iván estuvieron largo rato fotografiando el cielo estrellado a las 2 de la mañana.

Al día siguiente nos dirigimos al balneario “Ojo de Agua” para nadar un rato en su gran piscina de agua natural y ambiente semi tropical. Lo más interesante de este lugar es que está ubicado al lado de unos amplios campos con plantaciones de plátanos, cuyo sendero se puede hacer en menos de una hora, con una de las mejores vistas al volcán que tuvimos en toda la isla. En el trayecto “recolectamos” algunos plátanos que encontramos tirados en el suelo, y que, si bien uno de los guardias nos los intentó quitar a nuestro regreso, logramos conservar algunos de ellos y los cocinamos esa misma noche. Riquísimos tostones! Y… gratis!

Impresionante vista del volcán desde plantaciones de platanos

No encontramos la palabra justa para describir la última mañana en la Isla de Ometepe. Si teníamos en mente una mañana tranquila junto al lago, pues no la tendríamos. Arrancamos viaje junto a Geneva y Mike (con camper parecido al nuestro) hacía una playa alejada de la gente. No fue la primera vez en el viaje que nuestro querido Google Maps nos traiciona haciéndonos tomar un camino infernal de tierra que terminaría denominando a esta aventura “La odisea para llegar a la playa”. Si bien en México lamentamos un par de veces el haber ingresado a pueblos coloniales con calles super estrechas en las que casi no cabíamos, desde Honduras habíamos comenzado a temerle a otro nuevo enemigo: la altura del Camper. Ya nos habíamos llevado puesto un cable bajo dejando a una casa sin luz. Y en este trayecto el problema eran las ramas bajas de los árboles. Fueron tantas las ocasiones en las que tuvimos que subirnos al techo del Camper para cortar ramas o sujetarlas con cintas, que luego de UNA hora luchando, y faltando bastante para llegar, caímos en cuenta que ese no debía ser el camino correcto. Nuestros amigos desistieron y se fueron para otra parte de la isla. Nosotros, con la ayuda de los eslovacos, encontramos el acceso y cuando nos queríamos dar cuenta estábamos junto al lago, disfrutando de unas cervezas y de una rica picada. La playa fue super ventosa, pero toda para nosotros! Excepto por un par de cerdos que nos invadían el territorio, a los que terminamos corriendo por toda la costa.

 

Tras abandonar la isla y despedirnos de nuestros amigos Mike y Geneva, teníamos la duda de cual sería nuestro último destino en Nicaragua. Manejamos hacia la playa San Juan del Río, en la que no duramos ni 10 minutos: el agua congelada, muchísimos turistas, música y caos por todos lados. Decidimos continuar hasta la Playa Maderas que se encontraba a pocos kilómetros, y fue la mejor decisión que podíamos haber tomado. También de aguas heladas, ideal para hacer surf por sus enormes olas, pero de gran belleza y armonía. Tanto nos gustó que nos terminamos quedando un día más de lo pensado. El camping sobre esta playa con vista al mar fue sin duda una excelente despedida de Nicaragua.

Luli contemplando el mar o a los surfistas? 🙂

TIPS PARA VIAJEROS

  • El ferry para vehículos grandes tiene que ser el “Che Guevara”, por tamaño del ferry. Tienen varios horarios que se puede ver en internet.

1 thought on “Nicaragua: ciudad colonial lindisima, isla volcánica y playa de despedida”

  1. Realmente espectaculares los atardeceres!!!! Y me encantó esa foto del cielo anocheciendo con nubes negras y el camper abajo…

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