Viajes - Estados Unidos

Zion National Park (Utah)

Al día siguiente seguíamos con la idea de visitar el North Rim, sin embargo el clima terminó decidiendo por nosotros: la constante lluvia y pronóstico para el Gran Cañón nos hizo optar por manejar hacia Zion, la perlita del Estado de Utah. Quedamos cautivados desde el primer momento por la espectacular entrada este del parque. Hubo que pasar por un túnel muy largo, que atraviesa la montaña. Bajamos por un sendero pavimentado con una vista espectacular a formaciones rocosas rojizas y anaranjadas, con mucho relieve. Una vez en el Valle, éste nos hizo recordar a Yosemite pero árido. Para aprovechar lo que quedaba del día, nos terminamos decidiendo por un trekking corto pero muy recomendando: Lower and Upper esmeral pool Trail, el cual termina en un lago o “pileta” natural que refleja los paredones rocosos (lástima que cuando fuimos había poca agua para apreciar el reflejo).

Esa noche dormimos en un camping gratuito a la orilla de un arroyo, a 20 minutos del parque. Nos levantamos bien temprano para realizar el trekking Observation Point, de 6hs ida y vuelta (13km). No sólo el lugar al que se llega tiene una vista espectacular a todo el valle, sino que durante todo el camino uno no para de sorprenderse. Y como siempre: la satisfacción de llegar después de tantas horas de pura subida. La bajada fue más rápida pero no tan fácil como esperábamos, puesto que el sol del mediodía no ayudaba a nuestro cansancio. En aquel momento comprendimos la importancia de arrancar bien temprano las caminatas largas.

No muy tarde abandonamos el parque y volvimos al mismo camping de la noche anterior. La finalidad de llegar temprano era poder descansar y estar tranquilos, pero terminamos sociabilizando con tres hermanos californianos que nos enseñaron a jugar un juego “de vaquero”  que consistía en lanzar unas herraduras de metal bien pesadas, acercándolas lo más posible a un fierro anclado a la tierra (era realmente difícil, se requería bastante fuerza). Nos acostamos temprano con el objetivo de hacer otro trekking al día siguiente. Madrugamos, pero luego de desayunar nos pusimos a hablar con los dueños de un camper que estaba estacionado cerca nuestro: Alex (nacido en Granada-España, pero vive hace años en Costa Rica) y Vianney (su esposa, de Costa Rica). Se nos fue la mañana parloteando con ellos sin parar, contándonos sobre nuestros viajes. Ellos están volviendo a Costa Rica manejando por lo que pactamos visitarlos cuando pasemos por ahí, pero en aquel momento no sabíamos que nos encontraríamos antes… Nos dijimos “hasta pronto” para poder hacer el trekking que teníamos en mente.

The Narrow son como 3 horas de caminata por un río dentro de un cañón que se va poniendo cada vez más angosto a medida que se avanza. Hay que caminar con el agua a la altura de las rodillas y por momentos sobre piedras teniendo cuidado de no resbalarse. Cada mañana el parque te advierte sobre la probabilidad de “flash flood” (inundación repentina del río por lluvias), ya que si esto ocurre es muy peligroso para los aventureros que se animen a llegar hasta el final. Esa mañana la probabilidad era baja, así que arrancamos decididos, acostumbrándonos de a poco a caminar en el agua (Martín se quejaba de que Luli iba lento). El asunto se complicó cuando, luego de 2 horas de caminata, empezó levemente a lloviznar. Martín decidió seguir ya que, por lo que habíamos preguntado, faltaba poco para llegar al final. Sin embargo, Luli siguió a Martín unos pocos metros pero apenas empezó a llover más fuerte y el río comenzó a crecer lentamente, se pegó el susto de su vida temiendo que hubiera inundación sin escapatoria. Salió corriendo como nunca lo había hecho antes, de la nada Luli era muy audaz, corría sobre las piedras, esquivaba obstáculos, y le sacó tanta ventaja a Martín que, en su camino de regreso, él se llegó a preocupar por no encontrarla. Luli pudo entender en ese momento el milagro que es vivir y la fragilidad de las cosas: que en tan solo un momento se puede perder todo. Y más cuando la que nos desafía es la Naturaleza, que nos puede pasar por arriba cuando ella quiera. Cuando Luli y Martín se volvieron a encontrar, Martín estaba enojado por la retirada de Luli, pero ella estaba más feliz que nunca al saber que ya no corrían peligro alguno.

Agotados pero contentos, volvimos para el Camper y nos retiramos del parque hacia el este, mismo camino por donde entramos. Zion fue una excelente bienvenida a Utah, pero quedaban tres parques más para visitar de este maravilloso Estado que sin duda es de los más lindos de USA.

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